Javier Cañizares

Marta Martínez Tato — @MartaEmet — Las bodas de entretiempo son románticas y singulares. Ya estamos en abril, un mes que marca el inicio de la cuenta atrás para todos y cada uno de los que pasarán por el altar. El buen tiempo lleva consigo cientos de liturgias y, entre ellas, posiblemente la tuya, con lo que hay que estar preparado, y abril es el mes perfecto para finalizas los detalles.

Finalmente, en el caso de las bodas civiles, más de lo mismo. Los trajes para novio para boda civil dos mil diecisiete no están reñidos con lo elegante, pero sí deja ciertas licencias que puedes aprovechar en tu favor. El primer look es una auténtica exquisitez. Vale para la boda, para una recepción en la embajada para salir un sábado noche.

Traje de corto niño compuesto de pantalón, camisa, fajin y tirantes. El pantalón se puede escoger de color negro rayas camperas (grises y negras). La talla del conjunto se pide por el pantalón. Debe solicitar una talla más de la que se usa normalmente en pantalón de calle.

Por último, el traje de chaqueta se presenta como la vestimenta para novios más atrevida, permitiéndonos agregar accesorios que con otro género de traje sería imposible: un pañuelo en el bolsillo, un pin en la solapa hasta ¡unas lentes de sol! pueden quedar bien con este traje. Se puede llevar con corbata con pajarita (si eres más bien modernillo) y los zapatos ofrecen una variedad de opciones tan grande que, a menos que hagas una ridiculez, resultará imposible equivocarse.

Una vez tenemos claro el tipo de traje que pero se adecúa a nuestro cuerpo a nuestros gustos, toca el turno de conjuntar nuestro traje con una corbata y camisa a juego. El paso inicial y más importante ya lo hemos dado escogiendo el tono de traje. Ahora le toca el turno a la camisa. Si el traje es negro, gris azul marino, colores más frecuentes en los trajes, debes escoger una camisa clara que contraste con el traje.

Tras pasar por distintas casas de tendencia, en 1976 presentó en París su primera compilación. Bajo su propio nombre ha cosechado todos y cada uno de los éxitos habidos y por haber y conseguirlo no le ha supuesto abandonar a otros desafíos profesionales como lanzar su línea de alta costura cuando ésta estaba en sus horas más bajas, crear el vestuario de más de diez películas y espectáculos -de Almodóvar a Madonna-, presentar un programa de éxito en la T.V. francesa ponerse al frente de la dirección creativa de Hermès durante varias temporadas.